Cada paso tiene una decisión.

El objetivo es saber qué merece la pena implantar, comprobarlo con un alcance limitado y dejar al equipo en condiciones de utilizarlo.

  1. 01

    Entender el proceso

    Hablamos con el equipo y revisamos tareas, datos y herramientas. También las excepciones que no salen en un diagrama.

  2. 02

    Elegir dónde intervenir

    Comparamos utilidad, esfuerzo y riesgos. Acordamos un alcance y una forma de comprobar si la mejora funciona.

  3. 03

    Ponerlo a trabajar

    Probamos con un alcance limitado, integramos y formamos al equipo. Revisamos el uso antes de ampliar.

También hay razones para parar.

Si los datos no son adecuados, la integración exige demasiado o la tarea necesita otro tipo de mejora, lo ponemos sobre la mesa.

Antes de ampliar, revisamos calidad, uso y coste de mantenimiento. Una prueba sirve para decidir con más información.

¿Qué quieres
cambiar?

Cuéntanos qué quieres mejorar. Empezaremos por entender cómo trabajáis.

Cuéntanos tu caso